El martes 25 de agosto se llevó a cabo una nueva sesión del ciclo de seminarios del Centro de Estudios Asiáticos UC (CEA UC), que en esta ocasión tuvo como invitada a Giovannina Sutherland, abogada, estudiante de doctorado en Derecho por la Universidad de Chile e investigadora del Núcleo Milenio ICLAC y del Instituto Milenio BASE.
La ciencia como puente y el desafío de la gobernanza polar
Bajo la ponencia titulada “La ciencia antártica como puente de colaboración entre Chile y China”, la investigadora abordó la evolución de la presencia del país asiático en el continente blanco y las normativas del Sistema del Tratado Antártico (STA). Durante su presentación, Sutherland explicó cómo la investigación científica opera como una herramienta fundamental para mantener la paz y fomentar la vinculación entre los Estados, aunque enfatizó la necesidad de “entender que no es solo ciencia por hacer ciencia, que existe un trasfondo político que integra la gobernanza del continente”.
Al analizar el posicionamiento de la potencia asiática, que ingresó al sistema como Estado adherente en 1983 y adquirió estatus consultivo en 1985, la investigadora destacó su rápido crecimiento logístico y en investigación. Sutherland precisó que China, “pese a no ser un estado que lleva tanto tiempo en Antártica en comparación con los demás, ha avanzado muchísimo. Es uno de los que actualmente más ciencia antártica genera y que más ruido está también generando en los espacios de gobernanza antártica”.
A pesar de este despliegue, que frecuentemente utiliza a Punta Arenas como plataforma logística principal para las expediciones, la investigadora evidenció que esta relación no se ha reflejado de manera proporcional en una cooperación política conjunta dentro de los foros de toma de decisiones antárticas. Finalmente, Sutherland advirtió que esta baja cooperación en instancias clave como la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) genera un escenario complejo que mantiene estancadas iniciativas fundamentales, como la propuesta de Áreas Marinas Protegidas impulsada por Chile y Argentina. Ante este escenario, recalcó que si bien la ciencia puede ser complementaria, la divergencia en los temas de investigación de ambos países sigue siendo un gran desafío a superar para que esto se traduzca en una cooperación real dentro de la gobernanza antártica.
El encuentro congregó a estudiantes y docentes interesados en las relaciones transpacíficas, concluyendo con un espacio de diálogo sobre los desafíos de la diplomacia científica y el futuro ecológico y estratégico de la región austral.
