De Chile a Xiamen: Tesista ICLAC inicia doctorado en China para estudiar la gobernanza global de los océanos

La creciente relevancia de Asia en la producción de conocimiento aplicado a los grandes desafíos del siglo XXI es innegable. China, en particular, se ha posicionado como uno de los principales polos de investigación y formulación de políticas sobre los océanos, el cambio climático y la gobernanza ambiental.

Con esta convicción, Cristián Castillo, tesista de magíster del Núcleo Milenio ICLAC, decidió continuar su formación en ese país. Recientemente, comenzó sus estudios en el Doctorado en Asuntos Marinos del Instituto de Gestión Costera y Oceánica en la Universidad de Xiamen, una institución reconocida entre las 30 mejores del mundo en áreas como medio ambiente y oceanografía.

“Elegí China porque ha desarrollado una visión integral que combina desarrollo científico, cooperación internacional y gestión sostenible de los recursos globales”, explica. “Desde mi trayectoria en relaciones internacionales, me interesa comprender esa nueva manera de abordar los asuntos marinos desde una perspectiva global y cooperativa, considerando los intereses de nuestro país sobre la Antártica y el alta mar”.

Respecto al programa de Doctorado, Castillo destaca su enfoque interdisciplinario, diseñado para integrar las ciencias básicas, ciencias del mar y las ciencias sociales: “Gracias al enfoque del programa, puedo integrar herramientas como la teoría de juegos para comprender cómo los países cooperan en la creación de áreas marinas protegidas en el Océano Austral y en las aguas internacionales”.

Este tema, señala, está estrechamente relacionado con su investigación sobre la cooperación entre Chile y China en la gestión sostenible del espacio marítimo antártico y del Pacífico sureste. “Estudiar en Xiamen me ofrece la posibilidad de generar una base sólida para promover políticas marinas sostenibles”, afirma.

La experiencia de vivir en Xiamen

Más allá de lo académico, la adaptación a la ciudad de Xiamen, ubicada en la provincia de Fujian (sureste de China), ha estado marcada por contrastes. Si bien uno de los mayores retos ha sido habituarse a la alta humedad y temperatura, Castillo destaca la experiencia con la comunidad local: “Ciertamente que el orden y la seguridad merecen un capítulo especial, y es que con esos elementos se pueden establecer las bases necesarias para crear una sociedad próspera y una comunidad en base al respeto”, reflexiona. “Esto se expresa en el día común en base al respeto por el espacio del otro, sin ruidos molestos y procurando la limpieza”.

Resalta también la facilidad para realizar trámites (universitarios, de inmigración y bancarios) y el acceso a la tecnología dispuesta al ciudadano. Además, destaca la cultura del uso del espacio público: “El cuidado estético de jardines y trazos para caminar o ciclismo me ha impulsado a tener una vida más activa. La población china, independiente de su condición y edad, aprovecha el espacio público y se lo apropia para el desarrollo de la persona”.

Intercambio cultural

Actualmente, la mayoría de los estudiantes internacionales en China provienen de África y otras naciones asiáticas, seguidos por europeos. Para Cristián Castillo, es fundamental aumentar la presencia de latinoamericanos.

“Me parece importante que se fortalezca la difusión de oportunidades de estudios en China, considerando que existen distintas opciones, universidades, becas e incluso los costos son bastante menores que en otras zonas del mundo”, señala.

Desde su perspectiva, el futuro de las relaciones bilaterales depende de un pilar fundamental que va más allá de lo económico: “El definitivo desarrollo de las relaciones bilaterales no pasa por la integración económica que, en gran medida ya existe, sino por el acercamiento cultural, donde el intercambio de estudiantes y de trabajadores contribuirá al fortalecimiento de los vínculos”.

En su observación de estos meses, Chile goza de una imagen positiva. Somos “el país de las cerezas”, “ese país que es muy largo y que está muy lejos, pero que es muy bonito”, y reconocido por sus “excelentes vinos” y logros deportivos.

Estudiar en China

Para quienes estén considerando China como destino de postgrado, Castillo entrega una recomendación central: estrategia.

“Partir con un mapa, recomiendo aquel de Wikipedia, sobre las ‘Double-First Class Universities’ (universidades que reciben apoyo formal del Estado). Establecer un número limitado de universidades pensando en la geografía, el clima, la comida y la cultura”, aconseja.

El siguiente paso es encontrar posibles profesores supervisores, ya que, según explica, “la carta de pre-admisión es vital para tener opciones de obtener financiamiento”. Finalmente, recalca la importancia de la antelación para preparar documentos (apostillas, traducciones) y la persistencia: “Finalmente, paciencia, pero también prestancia e interés. Si no existe respuesta, considerar llamar y hablar en inglés a las oficinas internacionales (ideal en chino si se conoce el idioma) para resolver las preguntas. Esto puede dar o no la posibilidad cierta de ser admitido o de obtener financiamiento. Tal fue, precisamente, mi caso”.

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