El pasado jueves 22 de octubre se llevó a cabo el taller “Migración, comercio y espacios urbanos”, un encuentro organizado por el Núcleo Milenio ICLAC en colaboración con el Proyecto Chileno Asiático, la Escuela de Antropología de la Universidad Diego Portales (UDP) y el Observatorio de Convivencia y Diversidad Cultural. La actividad tuvo como invitada a Luciana Denardi, antropóloga e investigadora del CONICET – CIECS de la Universidad Nacional de Córdoba y profesora de la Universidad del Salvador (Argentina), y fue facilitada por Carol Chan, profesora de la Escuela de Antropología UDP y directora alterna de ICLAC.
Durante su presentación, Denardi expuso los avances de su investigación etnográfica en la ciudad de Córdoba, enfocada en la evolución de los denominados “bazares chinos” durante los últimos diez años. Tomando como punto de partida estudios previos de mediados de la década pasada (que describían una “economía global desde abajo” compuesta por pequeños locales familiares que abastecían principalmente a vendedores ambulantes migrantes), la investigadora evidenció un profundo cambio cualitativo y de escala hacia procesos comerciales de gran envergadura.
Según explicó la académica, los nuevos recintos comerciales inaugurados recientemente se caracterizan por una alta inversión de capital, grandes superficies de hasta dos pisos con múltiples puntos de cobro y un diseño ordenado con música occidental, desprovisto de la tradicional simbología china. Asimismo, destacó un giro en las dinámicas demográficas y laborales: junto a los migrantes históricos de la provincia de Fujian o las segundas generaciones nacidas en Argentina, hoy se observa la llegada de jóvenes educados provenientes de grandes urbes como Beijing, contratados mediante redes digitales como WeChat por grupos comerciales con sucursales en distintas provincias. A su vez, la atención de público recae mayoritariamente en mujeres jóvenes locales, quienes no solo cumplen labores de venta en condiciones de flexibilización laboral, sino que también asesoran y traducen las tendencias de moda y gustos locales para la adquisición de mercadería.
Consumo, redes sociales y paralelismos con Chile
Otro de los ejes abordados por Denardi fue el vínculo entre estos comercios, la población local y las representaciones mediáticas. En un contexto de contracción económica en Argentina, estos bazares se han consolidado como espacios de esparcimiento familiar de bajo costo durante los fines de semana. A través de un análisis de prensa y etnografía virtual en redes sociales, la investigadora constató una disminución en los discursos xenófobos o de denuncia sanitaria que solían caracterizar la cobertura sobre los supermercados chinos en años anteriores. En su lugar, la promoción a través de social media influencers locales ha instalado una percepción pragmática del fenómeno, donde las tensiones se articulan en torno a debates sobre el impacto ambiental de los productos desechables, las condiciones laborales del sector comercial y los llamados a proteger la industria nacional frente a la apertura de importaciones.
El encuentro concluyó con un espacio de diálogo participativo con las y los asistentes, quienes contrastaron el caso argentino con las investigaciones en curso sobre los “malls chinos” en Santiago y en diversas regiones de Chile.


